lunes, 26 de mayo de 2008

Creación del Círculo. Parte II.


Ya hemos anotado de qué manera es posible crear nuestro círculo de poder, en el cual realizaremos nuestras celebraciones, Sabbats y Esbats, o bien nuestros trabajos mágicos. Ahora bien, concluida la actividad, ¿qué debemos hacer con el círculo? Veamos en qué consiste la apertura del círculo mágico.

Luego de haber realizado nuestras actividades, pongamos por caso la celebración de un Sabbat, comenzamos por la despedida de los espíritus. Para ello, debemos dirigirnos en sentido deosil hasta el Este, y allí, con una pequeña oración, agradecer la presencia de los espíritus del Este. Es interesante recordar que estamos en una celebración sagrada, esto es, los espíritus nos acompañan porque los convocamos, pero principalmente porque su voluntad es acompañarnos en ese momento. Por lo tanto, quizás sea conveniente agradecer su presencia y no despedirlos como quien libera de algún compromiso a alguien.

Esta operación de agradecimiento se repite en cada punto cardinal, marchando en sentido deosil (recordar que en el Hemisferio Norte, deosil es en el sentido horario, mientras que en el Hemisferio Sur, deosil es en sentido antihorario.)

Luego de haber agradecido la presencia de los espíritus, nos dirigimos al altar y agradecemos la presencia de la Diosa y el Dios, quienes estuvieron con nosotros a lo largo de la ceremonia. Una oración sencilla, que demuestre nuestros sentimientos es suficiente. Quizás el secreto de toda oración sea su sencillez y su carga de sentimiento. De todas maneras, el espíritu en nosotros nos sabrá guiar en lo que decir y cómo decirlo. Cuanto más practiquemos el ejercicio de la oración, más seguros estaremos y más cómodos nos sentiremos hablando con nuestros Dioses.

Pues bien, realizados los agradecimientos correspondientes, procedemos a la apertura del círculo, esto es su disolución. Por lo tanto, y utilizando el athame o bien nuestra mano proyectiva (mano hábil), procederemos de la siguiente manera.

Dirigiéndonos hacia el Este, y apuntando con la punta del athame o con nuestra mano, visualizamos cómo la energía que utilizamos para levantar el círculo regresa a nosotros. Entonces, y dirigiéndonos en sentido widdershins (contrario al sentido deosil), pasaremos por los puntos cardinales restantes, absorviendo la energía mágica.

Una vez de regreso en el Este, tocaremos con nuestras manos extendidas el suelo y diremos: "El círculo ha sido abierto, pero jamás perturbado"; o alguna sentencia similar.

Por último, apagaremos las velas de los elementos y luego las del altar. Nunca soplen las velas para apagarlas, es preferible hacerlo con los dedos o con un apagador de velas.


De esta manera hemos ofrecido una manera sencilla de crear un círculo mágico parta nuestras celebraciones. Tengan presente que esto es tan solo una guía, y no una "receta" que deba ser cumplida con rigurosidad excesiva. Todas aquellas cosas que nos inspiren en nuestra celebración, seguramente serán inspiradas por los Dioses o nuestros Maestros; si te sientes cómodo sigue con tu práctica habitual, de lo contrario debes explorar otras posibilidades.